viernes, 10 de septiembre de 2010

La carta

El día que cumples 30 no es muy horrible, te lo pasas bien, te hacen regalos y aguantas las bromas de tu hermana pequeña... lo peor viene a las dos o tres semanas, cuando llega la carta del banco felicitandote y anunciandote pomposamente que ya no eres jóven y que vas a empezar a pagar por tu cuenta corriente. Ese día te cagas en el banco y te vas a la cama con la angustia de haberte hecho mayor.

lunes, 6 de septiembre de 2010

La vuelta al traje

Septiembre ha significado en nuestra vida la vuelta al colegio, al instituto, a la universidad... ahora significa la vuelta al traje, con la diversión del reencuentro y la pereza del día a día, del frío, del sueño, de las reuniones eternas... También de los nuevos proyectos y propósitos personales y profesionales. Veremos cómo va todo.

viernes, 12 de septiembre de 2008

El primer compromiso

Cuando estás llegando a los 30 te preguntas si no es hora ya de tomar decisiones de adulto, dejar de jugar a ser mayor y tomar alguna responsabilidad fuera del trabajo. Si resulta que tienes una cuenta vivienda desde hace años y al Gobierno le da por acabar con las ayudas, estás casi abocado a la compra de una casa. Y ahí empiezan las preguntas: cuánto, cómo y dónde? Y sobretodo: no acabaré preguntandome por qué!?

martes, 2 de septiembre de 2008

¿Vives o trabajas?

Son las 10.17 de la noche y acabas de llegar a casa. Bien si hubieras ido al gimnasio, o a tomar cervezas, mal si vienes del trabajo, del que no has salido desde las 8 de la mañana. Mucho peor si te has comido un sandwich delante del ordenador mientras actualizabas tu agenda. No quiero hablar de los cafés (5??) que te has tomado. En la nevera, dos tomates, un huevo y coca-cola, y otro día que no has ido al súper. Y cuando te das cuenta son las 12 y sólo te quedan 7 horas para levantarte. Y a tu jefe le ha dado por decirte que no haces nada. ¿Cómo? Sí, que no haces nada... Nada por tu vida social, (será).

lunes, 1 de septiembre de 2008

Ya no somos jóvenes promesas

Pasamos los 25, aunque aún no llegamos a los 30... intentamos tener vidas distintas y exitosas en todos los sentidos, nos gusta salir, viajar, conocer. Nunca quisimos ser tristes ni normales, nos prometidos triunfar, sea cúal sea su significado. Y el tiempo pasa, y no todo llega. Aunque nos cueste, tenemos que admitirlo... ya no somos jóvenes promesas.