jueves, 17 de noviembre de 2011

Invalid Password

Vivo en el mundo de las contraseñas. Los que tengáis una madre cotilla o una hermana pequeña entenderéis que al principio tenía su gracia, me resultaba emocionante saber que había sitios dónde sólo podía entrar yo. Luego llegó el spam y la seguridad informática, los códigos de la tarjeta (de las 3), el pin del móvil (de los dos), las contraseñas de correo electrónico (de los 5!!)... por no hablar de los sistemas operativos de la empresa y las dichosas bancas electrónicas. Por supuesto, las contraseñas no deben coincidir entre ellas, lo que te obliga a memorizar una ingente cantidad de números y letras (mayúsculas y minúsculas, qué infierno!). Conclusión: bloqueo constantemente los móviles, el tío del banco está hasta las narices de darme claves nuevas y sospecho que mi jefe se debate entre pensar que cada día soy más tonta o que tengo un lío con alguien del departamento de informática... Quiero el candado del diario y la llave que colgaba al cuello de vuelta!!

2 comentarios:

tormentina8556 dijo...

jajaja, nunca lo había pensado de ese modo pero tienes toooooooda la razón!

Y no quieres a un príncipe que tenga todas las llaves?

Carol dijo...

Yo quiero un príncipe que me trate como una reina (para las banalidades ya me arreglo yo)

bs