domingo, 19 de junio de 2011

Soy un cliché

La publicidad vende la diferencia, la exclusividad. Y nosotros queremos desmarcarnos del resto y nos volvemos todos iguales. Hoy estaba descubriendo y compartiendo apps con mis amigos y les he enseñado un video sobre el iphone. Y luego me he dado cuenta de que somos clichés andantes. No tenemos móvil, si no Iphone o blackberry; ni coche, sino mini, bmw, golf... escribo en un vaio, me pongo nike para correr...La marca se ha comido el producto, y nosotros sólo somos consumidores de imagen.

lunes, 16 de mayo de 2011

Mis 10 destinos favoritos

París, París, París!
Nueva York
Estambul
Boston
Budapest
Roma
Londres
Bruselas
Niza
Edimburgo

à suivre...

lunes, 2 de mayo de 2011

Una madre es una madre

Un día iba con dos de mis mejores amigos de camino a nuestro restaurante griego habitual para cenar. Tengo que decir que siempre he pensado que los hombres y las mujeres tenemos distinta percepción de la familia y de las relaciones personales, pero en aquel momento me di cuenta de que es un falso mito. Les contaba lo pesada que se había puesto mi madre por teléfono preguntando qué había comido. Vivo a 1200 km de casa y lo primero que me pregunta es por lo que he comido. Me sorprendió saber que a ellos también (sus madres, no la mía).

Luego está esa manía que tiene de ir a verte y limpiarte la casa (que te has pasado dos semanas limpiando antes de que viniera) y de decirte luego lo sucia que estaba. Y lo de cambiarte las cosas de sitio y usar una de tus camisetas favoritas para trapos. Y lo de inspeccionar tu frigorífico y recordarte lo mal que comes. Mi madre tenía un plus cuando vivía en su casa: me abría toda la correspondencia y me la resumía. Incluso las cartas de mi novio:"Carolina, te ha escrito Jorge, dice que te echa de menos y que a ver si vas a verle". Agggg

Otra cosa que hace mi madre es preguntarte qué quieres para comer. Lentejas. Pues hago acelgas. Mi abuela también lo hacía, no sé para qué preguntaba.

Con todo, no cambio a mi madre por ninguna otra. Porque ya se sabe, una madre, es una madre.

jueves, 21 de abril de 2011

El fútbol es así

Lo confieso, soy futbolera. Me encanta ir al fútbol, disfrazarme con la bufanda, la camiseta y pintarme la cara. O ver el partido en el sofá, midiendo los tiempos para ir al baño. Me fascina sobretodo cómo te cambia el día, la felicidad repentina que te da o la pérdida de apetito que te provoca. Y las ruedas de prensa, con sus frases míticas: el fútbol es así, no hay rival pequeño, lo que pasa en el campo se queda en el campo, un punto es un punto... tan obvias como divertidas. Por eso reivindico a los faltosos, la escuela Guardiola es muy aburrida, tan comedidos, tan educados. Lo más divertido del lunes es leer en el Marca las bobadas que han dicho los entrenadores el día anterior, por eso este año estoy encantada con Mou y sus andanzas.

viernes, 15 de abril de 2011

Una brocha es para siempre

Creo que a estas alturas todos nos hemos dado cuenta de que vivimos en un mundo de necesidades creadas. Yo a los 15 no tenía móvil (ni falta que hacía) usaba Internet cada tres o cuatro días (y porque lo tenía en casa) y tenía dos o tres pares de zapatos. Hoy iba hablando por el móvil con mi hermana y me ha dicho:"Me voy a comprar una brocha de maquillaje profesional, es una inversión". Por supuesto, me he preocupado de explicarle las diferencias entre gasto e inversión y ella se ha refirmado: "Pues eso, una inversión". Y me he callado. No puedo darle charlas sabiendo el número de pares de zapatos que tengo en el armario (todos inversión, por supuesto).

sábado, 9 de abril de 2011

Better After

Soy fan absoluta de los antes y después. Me chiflan los programas en los que renuevan tu casa, tu vestuario, tu estilo e incluso tu cuerpo. Demuestran que todos y todo puede ser mejor con un poco (o un mucho) de interés y savoir faire. Lo peor es que, en ocasiones, no se puede hacer nada, todo sigue igual (de horrible). O aún peor, el después da más miedo que el antes.

domingo, 3 de abril de 2011

La revelación

Hoy he tenido una revelación. Iba por la calle y me he fijado en un hombre que salía feliz de un despacho de lotería. En el cartel de la puerta ponía: 133 millones de euros de bote (133 millones!!!). Y me he dado cuenta de que llevo toda mi vida haciendo el tonto, creo que en cuanto empiece a jugar, tendré la vida resuelta. ¡Cómo no se me ha ocurrido antes!.