jueves, 17 de noviembre de 2011

Invalid Password

Vivo en el mundo de las contraseñas. Los que tengáis una madre cotilla o una hermana pequeña entenderéis que al principio tenía su gracia, me resultaba emocionante saber que había sitios dónde sólo podía entrar yo. Luego llegó el spam y la seguridad informática, los códigos de la tarjeta (de las 3), el pin del móvil (de los dos), las contraseñas de correo electrónico (de los 5!!)... por no hablar de los sistemas operativos de la empresa y las dichosas bancas electrónicas. Por supuesto, las contraseñas no deben coincidir entre ellas, lo que te obliga a memorizar una ingente cantidad de números y letras (mayúsculas y minúsculas, qué infierno!). Conclusión: bloqueo constantemente los móviles, el tío del banco está hasta las narices de darme claves nuevas y sospecho que mi jefe se debate entre pensar que cada día soy más tonta o que tengo un lío con alguien del departamento de informática... Quiero el candado del diario y la llave que colgaba al cuello de vuelta!!

domingo, 23 de octubre de 2011

El Paraíso de los Hombres Guapos

Acabo mis vacaciones en el Paraíso de los Hombres Guapos (comúnmente conocido como Dinamarca). Aún no conozco un danés feo, les deben dar de comer algo distinto que a los españoles, tendré que preguntar. Y qué bien hablan (inglés, claro, aunque me imagino que hablarán mejor danés). Y qué altos. Y qué rubios. He pensado que le voy a enviar un Whatsapp a mi jefe para decirle que me quedo, que hago el trabajo desde aquí. A ver qué me dice.

domingo, 9 de octubre de 2011

Especies de aeropuerto

Por mi trabajo (y porque me encanta) paso bastante tiempo entre aeropuertos. También paso horas y horas de espera entre embarques, cuando me dedico a observar a la gente que pasa a mi alrededor. En todo el tiempo que llevo viajando siempre reconozco rápidamente los estereotipos, a saber:

El ejecutivo: En traje siempre, con maletín y portátil (ahora ipad), hablando continuamente por el móvil. Te mira raro si vas en vaqueros y con mochila, pero resulta encantador si te ve con traje y tacones.

El mochilero: Nadie le va ni le viene, viste como le parece, lee o escucha música.

El novato: Pregunta en facturación, en el control, en la puerta de embarque (dos veces por si acaso), a la azafata en el avión, y cuando llega, en la cinta del equipaje, en la salida...

El matrimonio de mediana edad: Ella es también de tipo preguntón, o peor, le dice al marido (que la mira enfadado) que pregunte a todo el mundo. Tiene un plus: te cuenta todos sus viajes anteriores en avión, cuando fue a Canarias, a París...

El tecnólogo: Mira tu iphone por encima de tu hombro a ver si es una versión más moderna que el suyo. Tiene billete electrónico y aire despreocupado.

El piloto: Alguien sabe por qué son todos guapos? Será el uniforme?

El cultureta: Se puede confundir con el mochilero a veces, para distinguirlo hace falta ver si lee algo en otro idioma o literatura profunda (filosofía, política en Macedonia o similar). Que no te vean leer ningún best seller, porque tendrás su eterno desprecio.

El niño pesado: ¿Quién no se ha encontrado con un niño llorón, gritón, corredor, en un aeropuerto? no hay vuelo sin ellos!

En mi último viaje me he encontrado un nuevo tipo:

El Imbécil: Se sienta a tu lado mientras habla por el móvil presumiendo de su última ponencia en-no-se-dónde-ni-me-importa, pone a caldo a su ex y se auto-denomina celebridad. Cuando acaba, se pone a ligar contigo. Perdona, yo es que no hablo con capullos... (y me fui a buscar a un piloto).

domingo, 14 de agosto de 2011

Los novios-clon

La novia-clon es una nueva especie de mi entorno. Es guapa, simpática, lista. Tiene un buen trabajo y mucho éxito con los tíos. Su peculiaridad es que tiene la habilidad de mimetizarse con sus parejas. Si ellos juegan a las cartas, ella aprende todas las señas, si son futboleros, se compra la bufanda y va con ellos al campo. ¿Fiestero? ella Party Queen, ¿casero? no hay quien la saque ni a tomar café. Lo peor no es eso, porque en el fondo tiene una vida bastante animada con tanto cambio, pero lo que nos pone nerviosas es que se lo lleva a todas partes. Y después de una semana de irnos con él de compras, al cine, a comer y a tomar café me empiezo a plantear si sus amigos también le consideran a él un novio-clon.

sábado, 30 de julio de 2011

De tacones y chanclas

Ahora que estoy empezando a decorar mi casa siempre tengo el gran dilema de qué tipo de muebles elegir. Como consumista masiva de información que soy y dado el número de revistas, blogs y libros de decoración que leo, me encapricho fácilmente de las cosas bonitas (y no se si consecuentemente, poco prácticas). Los sofás bonitos no son cómodos, las cómodas bonitas no tienen capacidad y las camas bonitas ocupan mucho espacio.

Todo esto de los muebles me ha hecho replantearme mi vida seriamente. Me doy cuenta de que compro por estética y no por practicidad, aunque hay cosas que inevitablemente tienen que ser prácticas/cómodas o bonitas (véase zapatos). Los zapatos cómodos son todos feos y los bonitos NUNCA son cómodos. Ahora, con los muebles, me debo plantear seriamente si quiero andar en chanclas por mucho tiempo o prefiero tacones de 8 cm. aunque me maten de dolor.

martes, 12 de julio de 2011

El número 1

No se si alguna vez he contado que me encanta ganar, odio perder hasta al parchís. Lo peor es que no me puedo juntar con nadie como yo, porque acabo haciendo tonterías. Tuve que dejar de ir a nadar con mi amiga Mary porque nos acababan echando de la piscina, ninguna quería salir antes que la otra. El año pasado nos vimos en Bucarest un fin de semana y acabamos decidiendo que correríamos la media maratón de Bruselas. Yo no había corrido más de 5 km seguidos en mi vida, pero no iba a dejar que me ganara. Cuando llevaba 3 km quería morirme, pero corrí los 21 sólo para demostrar que yo también podía hacerlo. Ahora Mary quiere hacer un triatlon, así que estoy buscando una bici ligera para competir mejor.

sábado, 25 de junio de 2011

Tu que querías ser de mayor

Ayer hablaba con mi amigo Jaime de lo que queríamos ser de pequeños cuando fuéramos mayores. Yo quería ser periodista deportiva, él ganadero. Él ahora trabaja en un banco y yo aún no se qué quiero ser cuando sea mayor. Espero averiguarlo algún día.